
Enfermedad celíaca en adultos: nuevas directrices para el manejo
Nuevas directrices de la ESsCD sobre la enfermedad celíaca en adultos: dieta, seguimiento y enfermedad celíaca refractaria. Descubre las recomendaciones actualizadas para la práctica clínica.
La enfermedad celíaca en adultos: nuevas directrices de la ESsCD 2025 para el manejo clínico
La Sociedad Europea para el Estudio de la Enfermedad Celíaca (ESsCD) ha publicado la segunda parte de las directrices actualizadas de 2025 sobre la enfermedad celíaca en adultos, centrada en el manejo y el seguimiento.
Tras la primera «entrega» dedicada al diagnóstico, este documento aborda los retos clínicos más relevantes en la práctica diaria: desde la inclusión segura de la avena y el uso de la dieta baja en FODMAP, hasta el manejo de la insuficiencia pancreática exocrina y la salud ósea. También se tratan el apoyo psicosocial, los modelos de atención digitales, la transición de la pediatría a la edad adulta y las estrategias terapéuticas actualizadas para la enfermedad celíaca refractaria, incluidas nuevas opciones farmacológicas.
En este artículo analizamos los puntos clave de las nuevas recomendaciones para apoyar al profesional clínico en el manejo óptimo del paciente celíaco adulto.
Manejo de la dieta: las nuevas recomendaciones
La dieta sin gluten (DSG) sigue siendo el tratamiento fundamental e indispensable de la enfermedad celíaca. Las directrices de 2025 establecen los siguientes principios clave:
- El umbral de seguridad es de no más de 10 mg de gluten al día
- Solo la avena certificada como libre de gluten es segura y puede introducirse desde el momento del diagnóstico como parte de una dieta equilibrada
- Una pequeña proporción de pacientes puede desarrollar intolerancia específica a la avenina
Para los pacientes con síntomas gastrointestinales persistentes a pesar de la DSG y una curación histológica confirmada, las directrices introducen la dieta baja en FODMAP como enfoque adicional, que debe considerarse solo tras haber descartado otras causas y bajo la supervisión de un dietista experto.
Seguimiento y control: un enfoque personalizado y continuo
Las directrices de la ESsCD 2025 recomiendan un seguimiento a largo plazo para todos los pacientes celíacos adultos (figura 1), con el objetivo de supervisar la adherencia a la dieta, detectar complicaciones y comorbilidades, y garantizar un apoyo nutricional y psicosocial continuo. La elección entre un modelo de intervalos fijos y uno** individualizado** se deja a la valoración clínica, basada en factores como el cumplimiento, la sintomatología y la respuesta serológica.

Figura1 . Esquema de seguimiento sugerido para adultos con enfermedad celíaca (Adaptado de Al‐Toma A et al. 2026).
Para el seguimiento, la serología de IgA anti-TG2 sigue siendo la herramienta principal para identificar una exposición al gluten en curso, aunque con sus limitaciones: de hecho, un valor negativo no garantiza ni el estricto cumplimiento de la dieta ni la curación histológica.
No se recomienda la biopsia duodenal de control de forma rutinaria, pero debe considerarse de manera individualizada en presencia de síntomas persistentes o que empeoran, diagnóstico a partir de los 45 años o presentación inicialmente grave.
El papel del dietista-nutricionista: del diagnóstico al tratamiento
Se reconoce el papel fundamental del dietista-nutricionista, tanto en el momento del diagnóstico -para la evaluación nutricional inicial y la educación alimentaria- como en el seguimiento, para supervisar el cumplimiento del tratamiento, prevenir carencias y controlar los síntomas persistentes. Las guías destacan que los pacientes celíacos que siguen una dieta sin gluten corren el riesgo de sufrir carencias de micronutrientes (hierro, vitamina D, zinc) y de desarrollar síndrome metabólico, lo que hace imprescindible un control constante y un asesoramiento personalizado.

Apoyo multidisciplinar, enfermedad celíaca refractaria y nuevas áreas de intervención
Las directrices de 2025 amplían significativamente el alcance del tratamiento de la enfermedad celíaca, introduciendo recomendaciones sobre áreas hasta ahora poco reguladas. Entre los puntos clave:
- Grupos de apoyo a los pacientes: reconocidos como parte integrante del tratamiento, mejoran la adherencia a la dieta y la calidad de vida
- Transición de la etapa pediátrica a la adulta: recomendada de forma formal y estructurada, facilitada por el «pasaporte celíaco» con datos diagnósticos, serológicos, auxológicos y de adherencia
- Insuficiencia pancreática exocrina: debe tenerse en cuenta en pacientes con síntomas persistentes a pesar de la dieta sin gluten (prevalencia de hasta el 28 %); se indica la terapia enzimática sustitutiva (PERT) si se confirma.
- Apoyo psicosocial: hay pruebas de un mayor riesgo de ansiedad, depresión y trastornos alimentarios; se recomienda una evaluación psicológica en pacientes con dificultades de adaptación.
- En la enfermedad celíaca refractaria (ECR), las estrategias terapéuticas varían según el subtipo:
- ECR-I: budesonida en cápsulas abiertas como primera línea y tiopurinas en casos seleccionados, reevaluables tras 2-3 años de estabilidad.
- ECR-II: budesonida en los casos leves-moderados. En casos seleccionados, cladribina o fludarabina, con o sin trasplante autólogo de células madre hematopoyéticas o inhibidores de JAK.
Conclusión
Las directrices de la ESsCD de 2025 marcan una evolución significativa en el manejo de la enfermedad celíaca en adultos, desplazando el enfoque de la mera exclusión del gluten hacia un modelo de atención personalizado, proactivo y multidisciplinar. Para el clínico, el mensaje práctico es claro: no basta con monitorizar, hay que anticiparse: a las carencias nutricionales, las comorbilidades, el malestar psicosocial y las complicaciones a largo plazo. La disponibilidad de nuevas herramientas diagnósticas, de programas de seguimiento estructurados y de opciones terapéuticas actualizadas para la enfermedad refractaria ofrece hoy una base sólida para mejorar de forma concreta los resultados y la calidad de vida de los pacientes celíacos adultos.
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MásFuentes
Al-Toma, A., Branchi, F., Zingone, et al. (2026). Sociedad Europea para el Estudio de la Enfermedad Celíaca (ESsCD). Directrices actualizadas de 2025 sobre el diagnóstico y el tratamiento de la enfermedad celíaca en adultos. Parte 2: Tratamiento, seguimiento y cursos complejos de la enfermedad. Revista United European Gastroenterology, 14(2), e70195.
