Alimentación sin gluten

Reconocer los productos sin gluten y comprender su etiquetado
Un etiquetado sin gluten correcto es fundamental para la seguridad alimentaria de los pacientes celíacos. Debido a sus propiedades tecnológicas, el gluten se utiliza con frecuencia en productos procesados y, a menudo, está presente en productos insospechados.
Etiquetado «sin gluten»: lo que indica la normativa
La normativa sobre el etiquetado de alimentos con la mención «sin gluten» está en vigor desde el 20 de julio de 2016. Estas disposiciones se basaban inicialmente en el Reglamento (CE) n. º 41/2009, que fue derogado y sustituido por el Reglamento (UE) n. º 609/2013. Este último regula los alimentos destinados a grupos específicos de población, como las personas con enfermedad celíaca, y establece un nuevo marco jurídico para garantizar su seguridad alimentaria. Desde entonces, los requisitos específicos sobre la información relativa a la presencia o ausencia de gluten han sido transferidos al Reglamento (UE) n. º 1169/2011, que regula la información alimentaria facilitada al consumidor.
Productos aptos para celíacos: interpretación del etiquetado 'sin gluten'
Las personas con enfermedad celíaca pueden consumir sin riesgo aquellos alimentos que sean naturalmente libres de gluten o aquellos que estén correctamente etiquetados como «sin gluten». Para facilitar su identificación, los fabricantes pueden incluir un símbolo específico en el envase. El único logotipo reconocido oficialmente en Europa es la espiga barrada, otorgado por la Asociación de Organizaciones Europeas de Celíacos (AOECS), aunque su inclusión en el etiquetado es voluntaria.
Según la normativa de la Unión Europea, un alimento solo puede llevar la mención «sin gluten» si el producto final contiene menos de 20 mg de gluten por kilogramo, garantizando así su seguridad para las personas con enfermedad celíaca.
Reconocer los productos que contienen gluten y la contaminación cruzada
Los pacientes diagnosticados con enfermedad celíaca deben evitar por completo los cereales que contienen gluten y los productos elaborados a partir de estos cereales. Por lo tanto, es importante tener siempre cuidado al seleccionar los alimentos a incluir dentro de una dieta sin gluten estricta, y leer bien su etiqueta ya que el gluten puede “esconderse“ en ingredientes como los aditivos alimentarios, aromas artificiales, aglutinantes o algunos conservantes, entre otros.
Puede contener trazas de...
Hay alimentos que, aunque no contengan gluten en la lista de ingredientes, pueden ser peligrosos para las personas celíacas, ya que podrían haberse contaminado con gluten durante el proceso de producción. Los consumidores pueden encontrar en la etiqueta la mención «Puede contener trazas de gluten». Sin embargo, se trata de una indicación voluntaria para las empresas alimentarias. Se recomienda que siempre que haya dudas, el paciente se dirija directamente al fabricante, con el fin de asegurarse de si se ha incluido en la etiqueta la mención de las trazas o si realmente existe la posibilidad de contaminación por gluten y, por lo tanto, no se recomiendaría su consumo.
Alimentos sin gluten: naturalmente sin gluten
Hay muchos tipos de cereales y productos que no contienen gluten de forma natural y que pueden ser consumidos sin problemas por los pacientes que necesiten seguir una dieta sin gluten. Por ejemplo:
- Arroz, maíz, trigo sarraceno, mijo, amaranto, quinoa
- Tapioca, patatas
- Legumbres
- Frutas y verduras
- Leche y muchos productos lácteos
- Carne, pescado, huevos
- Frutos secos al natural
- Aceites vegetales
Con estos alimentos se pueden preparar muchos platos sin gluten. No obstante, en el mercado también hay disponible una amplia gama de productos específicos sin gluten, que tienen la intención de ofrecer una alternativa sin gluten frente aproductos que habitualemente lo contienen como harinas, panes, pastas, galletas, cereales y mucho más.
Avena sin gluten para celíacos: ¿qué hay que tener en cuenta?
Muchos de los pacientes diagnosticados con enfermedad celíaca toleran bien productos que inlcuyen la avena sin gluten entre sus ingredientes. No obstante, antes de recomendar su consumo siempre hay que asegurarse de que se hayan procesado cuidadosamente y no hayan sufrido ninguna contaminación con cereales que contienen gluten, como el trigo, el centeno o la cebada. El Codex Alimentarius define los alimentos sin gluten como aquellos que no contienen trigo, cebada, centeno ni avena, a menos que la avena haya sido procesada específicamente y contenga menos de 20 mg/kg de gluten.
No obstante, hay que tener cuidado y ayudar al paciente con la introducción de la avena sin gluten en su dieta, ya que aunque técnicamente sea sin gluten, entre el 5 % y el 10 % de las personas celíacas son también sensibles a la avenina, una proteína de almacenamiento específica de la avena. Por ello, se recomienda que el paciente reintroduzca la avena sin gluten de forma gradual, como muy pronto seis meses después del diagnóstico y solo si los síntomas persisten y los niveles de anticuerpos se han normalizado. Es importante observar las posibles reacciones y comprobar cuidadosamente la tolerancia individual.
Fuentes
- Reglamento (UE) n.º 609/2013 – EUR-Lex (DE)
- EUR-Lex – Reglamento (CE) n.º 41/2009
- Unión Europea. (2013). Reglamento (UE) n.º 609/2013 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 12 de junio de 2013, sobre alimentos para lactantes y niños de corta edad, alimentos para usos médicos especiales y raciones diarias para dietas de control del peso. Diario Oficial de la Unión Europea, L 181, 35-56.
