
Caso clínico: Manejo nutricional de un recién diagnosticado de EC
Contexto
La paciente era una mujer de unos 30 años derivada a una consulta dietética ambulatoria telefónica tras un diagnóstico de enfermedad celíaca. Anteriormente se encontraba bien y no tenía antecedentes gastrointestinales significativos. La derivación fue realizada por el equipo de gastroenterología tras obtener resultados serológicos positivos y una biopsia confirmatoria. Esta paciente había asistido a una sesión grupal sobre cómo seguir una dieta sin gluten para la enfermedad celíaca y ahora tenía programada una cita telefónica individual para consolidar sus conocimientos y ofrecerle un apoyo más personalizado que le ayudara a implementar una dieta estricta sin gluten.
Descripción del caso
1. Anamnesis
La paciente desarrolló inicialmente una gastroenteritis mientras estaba de vacaciones en el extranjero. Aunque la infección aguda se resolvió, continuó experimentando síntomas gastrointestinales persistentes. Estos incluían heces blandas frecuentes, malestar abdominal y una hinchazón abdominal significativa. También informó de una disminución del apetito y una pérdida de peso involuntaria.
Los síntomas persistieron durante varias semanas tras la infección y comenzaron a afectar a su calidad de vida, incluyendo una reducción de la ingesta alimentaria. Tras una consulta con su médico de cabecera, fue derivada a gastroenterología, donde se le diagnosticó la enfermedad celíaca.
2. Historia clínica y medicación
La paciente no tenía antecedentes médicos significativos y, por lo demás, gozaba de buena salud. Diagnóstico actual: Enfermedad celíaca Medicamentos/Suplementos: Multivitamínicos de venta libre y suplementos de vitamina D.
3. Antropometría
- Altura: 1,6 m
- Peso antes de la enfermedad: 60 kg
- Peso en la evaluación dietética: 55 kg
- IMC: 21,5 kg/m²
Esto supuso una pérdida de peso involuntaria de aproximadamente 5 kg (8,3 %) en tres meses y medio. Es probable que la pérdida de peso estuviera relacionada con la malabsorción tras la ingesta accidental de gluten y con la reducción de la ingesta oral debido a los síntomas gastrointestinales persistentes.
4. Bioquímica
En el momento del diagnóstico, las pruebas revelaron:
- Anticuerpos positivos contra la transglutaminasa tisular (tTG)
- Biopsias duodenales confirmatorias.
- Niveles bajos de ferritina compatibles con deficiencia de hierro
- Niveles de vitamina D en el límite
- Niveles de PTH ligeramente reducidos.
Estos hallazgos eran compatibles con una enfermedad celíaca activa y la malabsorción de micronutrientes asociada.
5. Evaluación dietética
Se realizó un registro de la ingesta alimentaria de las últimas 24 horas durante nuestra consulta. En ese momento, el paciente había recibido cierta información sobre cómo seguir una dieta sin gluten en la sesión grupal.
La información era la siguiente:
- Desayuno: granola casera sin gluten con yogur griego o gachas de avena.
- Almuerzo: sopa en lata con una rebanada de pan tostado sin gluten O un sándwich de pollo o huevo con mayonesa en pan de semillas Schar.
- Cena: generalmente una fuente de proteínas (carne/pollo) con guarnición de patatas o arroz y verduras mixtas - media ración. De vez en cuando, yogur o gelatina de postre.
- Aperitivos: galletas de arroz, galletas sin gluten.
- Líquidos: 8 tazas de té (250 ml) con un chorrito de leche; agua de vez en cuando a lo largo del día, unas 2 tazas al día.
La paciente demostró cierto conocimiento de las fuentes de gluten, pero no era consciente de los diversos riesgos de contaminación cruzada. Se sentía segura a la hora de leer las etiquetas de los alimentos y elegir opciones seguras cuando comía fuera de casa. Desde el diagnóstico, había comenzado a probar productos sin gluten y afirmó que disfrutaba de las alternativas sin gluten.
6. Factores psicosociales
La paciente vivía con su pareja, quien la apoyaba en los cambios dietéticos necesarios. Informó de que tenía acceso a alimentos sin gluten en los supermercados locales, pero mencionó que muchos de estos productos tenían un precio más elevado en comparación con los alimentos que contienen gluten. Estaba muy motivada para seguir los consejos dietéticos debido a la clara relación entre el consumo de gluten y los síntomas; ya había comenzado a implementar estos cambios en la dieta antes de nuestra consulta.

7. Intervención dietética
La intervención dietética se centró en la educación y el apoyo práctico para el cumplimiento a largo plazo de una dieta sin gluten. Esto se llevó a cabo mediante una sesión grupal virtual y una consulta telefónica individual.
Las áreas clave tratadas incluyeron:
- Conocimientos sobre los alimentos que contienen gluten
- Alternativas naturalmente sin gluten
- Lectura de etiquetas e identificación de fuentes ocultas de gluten
- Prevenir la contaminación cruzada en el entorno doméstico y al comer fuera de casa. También se proporcionó al paciente información sobre recursos en línea y aplicaciones para ayudarle a comer fuera de casa durante las vacaciones.
- Consejos para garantizar un tránsito intestinal regular y una buena hidratación, por ejemplo, aumentar la ingesta de agua mineral durante el día mediante vasos de agua, zumos, etc.
También se proporcionó asesoramiento nutricional para abordar posibles deficiencias, incluyendo el aumento de alimentos ricos en hierro junto con fuentes de vitamina C y la optimización de la ingesta de calcio (baja ingesta según indicaban la dieta y los niveles de PTH). Se facilitaron recursos educativos (fichas informativas de la BDA sobre la enfermedad celíaca y el calcio), incluida información sobre el apoyo disponible a través de la asociación de celíacos.
8. Resultados / Revisión de seguimiento
En el seguimiento a los seis meses, la paciente informó de una mejora significativa. Los síntomas gastrointestinales habían desaparecido por completo, con una frecuencia de deposiciones normal y sin más molestias abdominales ni hinchazón. El apetito de la paciente había mejorado y su peso había comenzado a estabilizarse. Informó de un estricto cumplimiento de la dieta sin gluten y de una mayor confianza a la hora de elegir alimentos y leer las etiquetas. Se planificó la repetición de los análisis de sangre para evaluar el estado de los micronutrientes a través de su médico de cabecera en una fase posterior, con el fin de supervisar la mejoría.
9. Conclusión
Este caso puso de relieve la importancia de combinar la educación grupal con el apoyo individualizado para abordar las lagunas de conocimiento y promover el cumplimiento a largo plazo de una dieta sin gluten. Reforzó la necesidad de tener en cuenta tanto el manejo de los síntomas como las deficiencias de micronutrientes. El resultado positivo demostró el impacto de la intervención dietética personalizada en la mejora de los síntomas y la confianza de la paciente.
Autora
Arafah Olusekun RD,
Band 5 Dietitian
Wythenshawe hospital, Manchester
También podría interesarte

Formas de presentación poco frecuentes de la enfermedad celíaca
Más
Alergia al trigo dependiente del ejercicio físico (WDEIA)
Más
Enfermedad celíaca y microbiota intestinal: nuevas pruebas genéticas
Más