En busca de pistas: principal síntoma falta de concentración
Contexto
Una paciente de 20 años con molestias gastrointestinales y problemas de concentración acude a la consulta de terapia nutricional en otoño de 2023.
Descripción del caso
1. Anamnesis
Una paciente de 20 años, estudiante, 1,72 m, aprox. 65 kg, con molestias gastrointestinales recurrentes desde hace años, solicita una cita en la consulta de terapia nutricional. Se sospecha que padece intolerancia a la lactosa, pero aún se está a la espera del resultado de la prueba realizada en una consulta especializada en gastroenterología.
2. Diagnóstico
La paciente describe molestias gastrointestinales recurrentes y agudas, en particular flatulencias y dolor abdominal con cambios en el comportamiento intestinal. Además, refiere una creciente falta de concentración y cansancio, lo que afecta en gran medida a su día a día como estudiante. Las primeras pruebas ante la eliminación de diversos alimentos sugieren una relación con los productos que contienen lactosa o son ricos en ella, en particular la leche. Sin embargo, los síntomas persisten, incluso cuando consume alimentos sin lactosa o bebidas vegetales alternativas a la leche. Cuando se le pregunta, indica que aún no se ha descartado la enfermedad celíaca.
La paciente busca específicamente ayuda nutricional para aclarar los posibles desencadenantes y mejorar su calidad de vida. Una anamnesis nutricional detallada, que incluye un diagnóstico nutricional, revela lo siguiente:
Situación nutricional actual
- Restricción de todos los alimentos que contienen lactosa.
- Consume principalmente alimentos y productos vegetales/veganos
Síntomas existentes
- Molestias gastrointestinales
- Dificultades de concentración
Posibles causas
- Consumo de forma sistemática otros alimentos potencialmente irritantes (por ejemplo, ricos en FODMAP y/o que contienen gluten)
Recursos/riesgos
- Inseguridad/falta de conocimiento sobre los alimentos adecuados
- Riesgo de deficiencias nutricionales y daños adicionales en la mucosa si no se descarta una posible enfermedad celíaca.
3. Primera propuesta terapéutica
- Tras confirmar el diagnóstico de intolerancia a la lactosa, mediante el resultado de la prueba médica, se recomienda seguir una dieta baja en lactosa o sin lactosa de forma sistemática.
- Se informa sobre la intolerancia a la lactosa: productos bajos en lactosa o sin lactosa, fuentes ocultas de lactosa, límite de tolerancia individual.
- Hay que identificar los desencadenantes individuales de los síntomas mediante un diario de síntomas y alimentación.
Así como
- informar sobre la importancia, diagnóstico, riesgos de una dieta con gluten en caso de enfermedad celíaca.
- Apoyar en el camino hacia el diagnóstico (contacto con la consulta del médico).
- Recomendar que siga una alimentación con gluten, a pesar de la aparición/percepción de molestias, hasta que se confirme/descarte la enfermedad celíaca.
4. Evolución
- Diagnóstico médico confirmado de intolerancia a la lactosa en noviembre de 2023
y
- Diagnóstico médico confirmado de enfermedad celíaca en marzo de 2024.
5. Tratamiento complementario
- Informar sobre la alimentación sin gluten, tras el diagnóstico médico de enfermedad celíaca ,para el manejo seguro de alimentos sin gluten.
- Eliminar incertidumbres a la hora de elegir alimentos, especialmente al hacer la compra, entre otras cosas mediante la comprensión de la lista de ingredientes, las indicaciones de trazas y el sello de productos sin gluten.
- Puesta en práctica en situaciones cotidianas críticas, por ejemplo, en el comedor universitario o en la cocina de un piso compartido.
- Garantizar una alimentación adecuada a las necesidades, teniendo en cuenta las intolerancias individuales.
- Orientación para una alimentación completa y nutritiva a pesar de las restricciones necesarias, especialmente en lo que respecta al aporte de calcio, hierro, ácido fólico y otras vitaminas del grupo B.
- Evaluación de los síntomas y, si es necesario, adaptación de las medidas durante el transcurso de la terapia (por ejemplo, en lo que respecta a una posible intolerancia a la lactosa secundaria, que mejoraría con una dieta sin gluten en el curso de la regeneración de la mucosa).
- Fomentar la autoeficacia y la responsabilidad personal en la alimentación diaria.
Conclusión para la práctica
- Las causas multifactoriales requieren un diagnóstico y un asesoramiento diferenciados: si, a pesar de los primeros indicios de intolerancia a la lactosa, los síntomas persisten, deben considerarse causas adicionales o alternativas, como la enfermedad celíaca, sensibilidad al gluten o sensibilidad a los FODMAP.
- Cualquier cambio en la dieta debe basarse en un diagnóstico médico y contar con el acompañamiento de un especialista. Una eliminación precipitada o incompleta conlleva el riesgo de deficiencias nutricionales y dificulta o impide el diagnóstico.
- Una terapia nutricional individualizada y orientada a los síntomas, unos conocimientos sólidos, unas instrucciones prácticas para el día a día y el fomento de la autoeficacia pueden permitir una alimentación segura, sin molestias y que cubra las necesidades nutricionales, además de mejorar la calidad de vida de forma duradera.
Datos sobre la autora
Birgit Blumenschein
Dietista, pedagoga médica titulada
Especialista en gestión de la salud en la empresa (IHK) Especialidad en gastroenterología
blumenschein ernährung beratung & therapie
Aalen / Alemania

